Escondidas durante el invierno, las lavanderas se pasean durante estos días soleados picoteando pequeños gusanos y revoloteadores insectos. Alguna hasta tiene tiempo para mirar con curiosidad hacia la cámara que le retrata.Lavandera de Fuente Piedra
Entre nácar las costuras bordaba.
Soñando bajo la sombra de un junco.
Prisionero su reflejo en el charco,
Mientras coplas de su padre cantaba.
Tendidos en olivo, hinojo y yaba
Ondeando los mantos sobre un tronco.
Sutil graznido aguado de flamenco,
Las estelas de espuma que ella lava.
Frota niña el pesar de la laguna,
Hilando tu honra desde su orilla,
Entonando su voz desde tu lona.
No indagues su belleza entre la arena.
Y sacia en las aguas tu sed, chiquilla.
Frota y canta que riegas la aceituna.
Fco. J. González Pascual
Y si supiera si ha de volver;
y si supiera que mañana entrará
a entregarme las ropas lavadas, mi aquella
lavandera del alma. Que mañana entrará
satisfecha, capulí de obrería, dichosa
de probar que sí sabe, que sí puede
¡Cómo no va a poder!/azular y planchar todos los caos
César Vallejo




























