No hace tanto tiempo, unos treinta o cuarenta años, que en Peñalba todavía se cosechaba el trigo con hoz. Con la pareja de bueyes se llevaban las hacinas hasta las eras y allí se trillaba el trigo con las parejas de bueyes y los trillos de madera que tenían incrustadas pequeñas piedras cortantes de silex. Después de la trilla venían las fiestas y solía ser la época en la que, ya descansados del duro trabajo del verano, se fabricaban los niños. Los más mayores de Peñalba celebran todos sus cumpleaños en mayo... por algo será! También era la época en la que se iba a las fiestas de los pueblos cercanos como Cueva, San Miguel, Consortes, Manzanedo, Lándraves... y en los bailes se iniciaban los noviazgos... A parte de los bailes de las fiestas eran muy famosos los bailes que organizaban en la venta del "oleo", cerca del viejo molino de aceite de linaza, llamado, con toda lógica, "El Oleo".
lunes, 1 de agosto de 2011
Quien no trilla en agosto, trilla con mal rostro
No hace tanto tiempo, unos treinta o cuarenta años, que en Peñalba todavía se cosechaba el trigo con hoz. Con la pareja de bueyes se llevaban las hacinas hasta las eras y allí se trillaba el trigo con las parejas de bueyes y los trillos de madera que tenían incrustadas pequeñas piedras cortantes de silex. Después de la trilla venían las fiestas y solía ser la época en la que, ya descansados del duro trabajo del verano, se fabricaban los niños. Los más mayores de Peñalba celebran todos sus cumpleaños en mayo... por algo será! También era la época en la que se iba a las fiestas de los pueblos cercanos como Cueva, San Miguel, Consortes, Manzanedo, Lándraves... y en los bailes se iniciaban los noviazgos... A parte de los bailes de las fiestas eran muy famosos los bailes que organizaban en la venta del "oleo", cerca del viejo molino de aceite de linaza, llamado, con toda lógica, "El Oleo".