
Día 1 de Noviembre. Dicen por aquí que si quieres miel cates en Todos los Santos y que si quieres colmenas por las Candelas. Nosotros queremos miel y colmenas y catamos por Todos los Santos, sobre todo porque es lo que hacen todos por aquí... Además es el momento para dejar a las abejillas preparadas para el duro invierno.
Después de llover durante toda la noche y la madrugada, la mañana se presenta con el cielo despejado y una espesa niebla que asciende poco a poco desde el fondo del valle del Trifón.

A media mañana, pertrechados con caretas, trajes blancos, guantes, humo y todo lo que suele utilizarse en estos casos vamos hasta Cusulines con la esperanza de que este año las abejillas hayan trabajado más que nunca, pero las cosas no suelen ser como nosotros queremos y las abejillas es probable que hayan trabajado al menos tanto como otros años, pero los rendimientos no han sido muy buenos... mucha sequía, pocas flores... hay que disculparles. De todas formas calculamos que habrá unos 15 o 20 kilos de miel.
Este año además de Filo nos ha ayudado Iratxe, de Crespos.

Por la tarde, después de una agradable comida con Iratxe y Ludger (es que hay que ver cómo cocina la Lali!!!), viene Filo a tomar café (y un poco de patxarán!) y después... manos a la obra...
Primero sacar los panales de los cuadros...

Amasar bien la cera y la miel...

Colar aquello tiene su cosa! Menos mal que cada uno aporta sus fuerzas en el lugar adecuado y poco a poco la cremosa miel va destilando del colador.

Y ya está! Hmmmmmmmmm miel sobre hojuelas...
